Deformidades de los dedos del pie

Existen los dedos en garra, martillo y en mazo, diferenciándose por la articulación en la que predomina la deformidad. Los motivos más comunes son las hereditarias o familiares y el uso de zapatos de taco y punta estrecha, pero también existen causas neurológicas, reumatológicas, traumáticas, entre otras.

¿Qué tan prevalente es?

No existe una estadística de la frecuencia exacta, pero se estima que esta aumenta con la edad, estando presente en al menos la mitad de los pacientes mayores de 50 años, aunque no siempre produce síntomas.

¿Quiénes están más propensos a desarrollarlas? 

Se da más en mujeres y en personas mayores, aunque también puede existir en niños y adolescentes con menor frecuencia.

 

¿Cómo se diagnostica?

Los pacientes presentan una deformidad dolorosa con un callo en la parte de encima del dedo. El diagnóstico es eminentemente clínico y se apoya con frecuencia en el uso de radiografías.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento principal es el uso de zapato amplio y protectores de ortejos para disminuir el roce del calzado. Ocasionalmente, alguna plantilla puede ayudar, pero también podría quitar espacio dentro del zapato y producir más molestias que beneficios.

Si no se controla el problema puede indicarse cirugía con buenas expectativas de éxito y recuperación.

¿Hay alguna forma de prevenirlas?

La mejor manera de prevenir la deformidad y los síntomas es usando un zapato amplio.

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